No todas las heridas son superficiales. La mayoría de las heridas son
más profundas de lo que podemos imaginar. No puedes verlas con la vista.
Y luego están las heridas que nos cogen por sorpresa. El truco de
cualquier tipo de herida o enfermedad es buscar a fondo y encontrar el
verdadero origen del daño. Y una vez que lo has encontrado… intenta a
más no poder curar ese golpe.
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