lunes, 3 de marzo de 2014

A medianoche.

Dicen que echamos de menos lo que no tenemos cada día , el tiempo que no pasamos con una persona ya sea por distancia , por falta de ese tiempo , por dificultades , por lo que sea. Decimos que echamos de menos a alguien cuando no está , cuando se va , cuando creemos que debería estar o nos gustaría que estuviese. Todos no echamos de menos las mismas cosas , a las mismas personas ni los mismo lugares. ¿Por qué solo echamos de menos a las personas cuando ya no están cerca o simplemente se han ido? No aprovechamos suficiente el tiempo que nos queda , los ratos que nos regalan esas personas y luego cuando se van creemos que les echamos de menos pero en realidad lo que echamos de menos es no haber dedicado más tiempo a esas personas , no haberles cuidado mejor , no haberles hecho el desayuno , darles un beso antes de ir a dormir  , darles los buenos días o un abrazo al despedirnos. Echas de menos cuando una canción , una palabra , una hora , un lugar te recuerda a una persona. Echas de menos a media noche , en el desayuno , en el almuerzo , en la cena , en todos los momentos que solías pasar con esas personas.
No es malo echar de menos , al revés , eso significa que esas personas son claves en tu vida , son tu columna vertebral como un bisturí para un cirujano , una ley para un abogado , un casco para un bombero. Eso nos hace humanos , nos hace recordar cosas vividas y nos aferramos a ese echar de menos porque no queremos olvidar lo que ahora no tenemos ni a las personas que no están , que no han llegado o que se han ido.
Lo malo de echar de menos es que no te echen a ti.

No hay comentarios:

Publicar un comentario