lunes, 19 de octubre de 2015

.

Soy de las que huye de los no sinceros. La hipocresía siempre la he visto como un defecto , un gran defecto. Preferís que os regalen los oídos a escuchar la verdad por muy dolorosa que sea. La verdad siempre es mejor , la verdad lo dice todo. Muchos estáis acostumbrados a pensar que sí sois sinceros , que lo son con vosotros , qué decir lo bien o mal que le queda a tu amiga una camiseta es ser sincera. Y no , eso es una gilipollez.
Ser sinceros es mucho más. Ser sinceros es decir lo que piensas sin miedo a ser rechazado por ello , sin temor al enfado de la otra persona por escuchar lo que nadie se atreve a decirle. Ser sinceros es pensar A , decir A y hacer A. Ser sinceros es confiar en lo que nos dice alguien a quien queremos. La sinceridad va unida irremediablemente a la confianza. Y es que si no confías está perdido. La confianza es lo que hace que las personas se unan , es lo que hace que las amistades surjan , también que se rompan. La confianza en una persona dice mucho de lo que te importa esa persona.
El problema viene cuando creemos que somos sinceros y que confíamos y luego al menor contratiempo nuestra percepción de lo ideal que somos , se viene abajo y no sabemos reaccionar.
Alguien decía que en un mundo de hipócritas , los sinceros son los malos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario